Por qué es más importante tener papá que tener mamá

En nuestra cultura es fundamental tener mucha madre. O muchas madres.


Tiempo estimado de lectura: 15 minutes

© Francesca Caregnato, 2015

De 10 pacientes que recibo en mi consulta privada, 8 tienen conflictos con su papá o con la figura paterna.

S. tuvo a un buen papá hasta que se separó de su mamá, decidió construir una nueva familia y, además de un problema de adicción, se olvidó de ella y de su hermano.  A consecuencia de las elecciones que tomó su papá, ella dejó de hablarle por muchos años. En los últimos diez años, S. no ha logrado estar sin pareja: terminando una relación iniciaba otra, y en una sesión me dijo “creo que no sé estar sin un hombre”. Ahora el sanar la relación con su padre ha coincidido con el hecho de que lleva un tiempo sin pareja.

D. en su infancia tuvo a un papá alcohólico, adicto al trabajo, agresivo y exigente; cuando dejó “los vicios”, se separó de la mamá quien entonces se puso celosa del papá, quien además de dejar el alcohol y por ende la agresión física, aprendió a ser protector y menos exigente con su hija. Ahora ella está aprendiendo a dejar de mediar entre los dos, para encargarse de sí misma y de construir su propia vida.

J. aún padece el haber tenido a una madre sobreprotectora que no le enseñó a confiar en sí mismo ni a sentirse valioso. Pero no había alternativas porque en aquellos años su papá estaba en pleno alcoholismo y no tenía la posibilidad de ejercer su rol. J. también tuvo problemas de consumo de alcohol; ahora está aprendiendo a ejercer su masculinidad desde la sobriedad.

M. nunca conoció a su papá porque su mamá, quien tuvo a sus 4 hijos de 4 hombres distintos, se encargó de meterles la idea que no era importante que tuvieran un papá ni que supieran quiénes eran estos “señores”. Para ello los rodeó de personas: tíos, tías, primos, etc.  para compensar la carencia paterna. M. está trabajando arduamente en terapia para separarse de su familia de origen, para creer que merece construir la vida y la familia que sueña, y que existen hombres que sí se hacen cargo de sus hijos.

N. viene de una familia donde ella no identifica a un solo hombre útil, pleno y valioso. Incluso su padre, a quien amaba profundamente, era un “niño” cuidado por su esposa, quien vivió su vida esperando que creciera y que dejara la botella. Ella ha vivido gran parte de sus relaciones –incluyendo las fraternales- esperando a que el hombre en cuestión cambie y se transforme en el ideal jamás conocido pero siempre esperado.

Estas son sólo algunas de muchas historias en las cuales hay un papá débil, distante o incluso ausente. En la gran mayoría de estas realidades y como menciona Maria Calvo en su libro, los hombres han sido “destronados” de su rol paterno por las mismas madres.

¿Cómo se destrona a un papá de su rol?

Hay muchas maneras. Cuando hay una separación o un divorcio y “gracias” a que las madres tienen casi asegurada la custodia de los hijos, es muy frecuente que estas mujeres transformen el enfado y la frustración por la ruptura –especialmente si ha ocurrido por infidelidad- en venganza, poniendo a los hijos en contra de su padre.

Cuando, por el contrario, sí hay un hombre en casa y este además quiere involucrarse en el cuidado de los hijos, con frecuencia ocurre algo parecido a cuando el mismo hombre participa en las labores el hogar.

Para su mujer nunca lo hace lo suficientemente bien, y hasta le resulta un estorbo.

En estas circunstancias, incomprendidos y desplazados, los padres desconfían de su instinto masculino y renuncian al ejercicio efectivo de la paternidad, o la mujer prescinde de su concurso. Así, los hijos no pueden respetarlos ni querer ser como ellos.

En este clima intenta sobrevivir toda una generación de padres que no saben muy bien cómo desenvolverse en una sociedad, que les obliga a tergiversar su masculinidad y no les permite disfrutar de su paternidad en plenitud (Calvo, 2014).

De manera más directa o más sutil, muchas veces la mujer va orillando al hombre a un rol satélite que va tomando cada vez más distancia.

Y para decir toda la verdad, para algunos hombres alejarse o ausentarse de sus hijos es un rol más cómodo que el de exigir su derecho paterno.

Hay matrimonios en que la mujer exige al padre que se comporte como una «madre bis», lo cual no tiene sentido. La manera en que lo hacen los padres no es equivocada, es que no lo hacen a la manera femenina. Nosotras somos las que en ocasiones les ponemos los límites. Hay madres que renuncian a trabajar, a ir al gimnasio, a quedar un día con amigas porque piensan que sus maridos no saben cuidar bien de los hijos. Sin embargo sí saben hacerlo, la cuestión es que no lo hacen como ellas quieren, sino desde su enfoque masculino, con su propio estilo paternal. Las mujeres a veces somos demasiado exigentes y este modelo de madre dominante perjudica al niño porque le desequilibra en su desarrollo (Calvo, 2014).

Pero entonces ¿por qué tener papá es más importante que tener mamá?

La provocadora premisa no es nada obvia, pero la respuesta es de fácil comprensión.

Muchos de los problemas actuales de niños y adolescentes tienen su origen en una falta de atención o deficiente implicación de sus progenitores, especialmente de los padres (Calvo, 2014).

En nuestra cultura cuando por la razón que sea un niño o una niña no cuentan con su madre biológica o ésta es marginal o ausente, inmediatamente se despliegan varias figuras maternas sustitutas que suplen esta carencia: abuela, tía, prima, vecina. E incluso cuando sí hay una mamá, parece que no basta y con frecuencia se crean alrededor del niño o niña una serie de “mamás extras” que quedarán tales para toda la vida.

En nuestra cultura es muy importante tener mucha madre. O muchas madres.

¿Pero qué pasa cuando, por el contrario, este niño o niña no tienen al papá, o el padre es una figura ausente o marginal? Nada. No hay despliegue de figuras paternas; si acaso y eventualmente algún abuelo o tío fungirán como mentores, pero difícilmente suplirán el rol paterno de manera plena.

Un amigo me dijo “México es un país huérfano de padre”, y creo que es verdad. Muchos, demasiados hijos nacen sin padre; muchos, demasiados padres abandonan a sus hijos; muchas, demasiadas madres alejan a los padres de sus hijos.

Probablemente es por esta razón que los mexicanos buscan intensamente a tantas figuras paternas a lo largo de su vida: papá gobierno, papá presidente, papá diputado, papá jefe, etcétera.

El rol de la paternidad ha sufrido diversas modificaciones en la historia. Ha pasado de un modelo rígido y dominante a una estructura más flexible e igualitaria; de sólo proveedor económico los padres ahora pueden ser proveedores de cuidados, afectos, enseñanza y formación. La función paterna es entonces una función afectiva, sociocultural, relativizada por los momentos históricos (Aray, 1992).

Actualmente los hombres están en transición de un modelo tradicional a un nuevo modelo inacabado al cual adherirse y que han cambiado con respecto a la paternidad de sus propios padres. Hoy el rol paterno es más impreciso y menos establecido que antes, y sobre todo con respecto al de la madre. Además, el papel del padre está más determinado por factores individuales, familiares, y culturales que influyen en su práctica, lo que no ocurre con la maternidad.

La función paterna en psicoanálisis funge como reguladora del deseo y el goce, que censura el incesto y la fusión madre-hijo. Es una función psicocultural que facilita el distanciamiento de lo biológico, de lo instintivo-pulsional favoreciendo el acceso a lo simbólico (Arvelo, 2000).

Hoy en día se sabe que el amor y la presencia paterna es uno de los factores que más impactan en el desarrollo de nuestra personalidad.

Se ha estudiado que la experiencia del rechazo del padre en edad pediátrica -primera infancia y niñez y hasta antes de la pubertad- impacta fuertemente en la personalidad de los niños quienes más adelante se vuelven más agresivos, ansiosos, inseguros y hostiles hacia los demás (Maldonado-Durán & Lartigue, 2008).

En cuanto a los intensos sentimientos de deprivación paterna que impactan el área emocional del niño/a, cuando ocurren en niños/as de familias desintegradas, les afectan con un retraso en el desarrollo global de la personalidad, comportamientos antisociales, prevalencia de enfermedades psicosomáticas, fuerte dependencia emocional y ansiedad de separación (Draper & Harpending, 1982).

En el hijo varón que crece sin su padre existe un nivel crónicamente más alto de cortisol, un índice de mayor estrés psico-social y mayor vulnerabilidad a algunas enfermedades (Maldonado-Durán & Lecannelier, 2008).

En un trabajo de investigación que se basó en un seguimiento de más de 70.000 adolescentes y adultos jóvenes de ambos sexos a lo largo de casi 20 años (McLanahan & Sandefur, 2000; en: Chouhy, 2000), se estudiaron las siguientes variables:

1) riesgo de interrumpir estudios secundarios 2) riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados (idleness) 3) riesgo de embarazo en la adolescencia, comparando a jóvenes que crecieron con un padre, con aquellos que crecieron sin un padre.

Los resultados obtenidos fueron:

  1. El riesgo de permanecer sin estudiar ni trabajar por períodos prolongados es un 50% más alto para jóvenes que crecieron sin su padre.
  2. El riesgo de interrumpir estudios secundarios es un 100% más alto.
  3. El riesgo de embarazo en la adolescencia es también un 100% más alto.

Más de 500 estudios (sintetizados en el National Fatherhood Initiative, disponible en www.fatherhood.org/) suportan el mayor impacto del rechazo paterno versus el materno en relación a sus consecuencias.

Algunos resultados de este meta análisis arrojan que crecer sin un padre implica:
• 5 veces más propensión a ser pobres en la adultez
• 20 veces más propensión a los desórdenes de conducta
• 14 veces más propensión a violar a una persona
• 10 veces más propensión a adicciones
• 20 veces más propensión a la depresión
• 5 veces más propensión a cometer suicidio
• 32 veces más propensión a escapar del hogar

La conexión entre ausencia del padre y delincuencia surge de numerosos trabajos de investigación. En Estados Unidos por ejemplo, el 70% de los delincuentes juveniles, de los homicidas menores de 20 años y de los individuos arrestados por violación y otras ofensas sexuales graves crecieron sin padre. En la comunidad afro-americana, en la que la figura paterna ha virtualmente desaparecido, uno de tres menores de 25 años está preso o en libertad condicional. Un padre ausente es el mejor predictor de criminalidad en el hijo varón (Adams, Milner & Schrepf, 1984; Anderson, 1968, Chilton & Markle, 1972; Monahan, 1972; Mosher, 1969; Robins & Hill, 1966; Stevenson & Black, 1988; Wilson & Herrnstein, 1985; Bohman, 1971; Kellam, Ensminger & Turner, 1977. Todos en: Chouhy, 2000).

La falta de padre constituye además un factor de riesgo para la salud mental del niño, quien además presenta mayores dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus pares y de tener problemas con la ley (Angel & Angel, 1993; en: Chouhy, 2000).

Si bien se sabe poco acerca de la importancia del apego emocional entre el bebé y su padre y qué diferencia determina esto en la vida de ambos, está claro que el padre es también una figura central para el desarrollo físico y emocional de un niño o niña. Por su diferente sentido de protección con respecto a la madre, el padre apoya más las conductas del hijo que busca novedad y lo ayuda a tolerar frustraciones cuando intenta algo nuevo (Maldonado-Durán & Lecannelier, 2008).

En ausencia física y psíquica del padre, la relación madre-hijo funciona como un universo cerrado, una relación de pareja que se repliega sobre sí misma y perjudica el equilibrio de ambos. Ante estas circunstancias, el padre no juega su papel de separador que es el que, precisamente, permite al niño diferenciarse de la madre y se produce una mutua e insana interdependencia madre-hijo (Calvo, 2014).

Las mujeres por naturaleza son más proteccionistas, mientras el padre respeta más la libertad y se encarga de cortar el cordón umbilical con la madre, lo que beneficia mucho al niño. Y también a la madre a la que la dota de mayor libertad (ibíd.)

Los padres fungen también como modelo de identificación masculina para los niños, y un modelo de diferenciación para las niñas. La disponibilidad y la vinculación paternas tienen un efecto modulador de la agresividad en el caso de los chicos, debido en gran medida a que en el ejercicio de su paternidad el hombre propone un modelo de conducta masculina culturalmente apropiado (ONU, 2011). Entre las chicas, la presencia del padre se refleja en una mayor seguridad en sí mismas, niveles menores de comportamientos sexuales de riesgo y una menor dificultad para fomentar y mantener relaciones sentimentales.

A falta de modelaje correcto por parte de un padre responsable, el varón no tiene a quien copiar en sus roles y la hija no tiene modelo para escoger la pareja correcta. Ambos van a tender a perpetuar el síndrome de padre ausente y creándose un círculo vicioso generacional. El dolor del rechazo se representa en edad adulta además como una dificultad para relacionarse de manera segura y con confianza con la pareja (Pérez, 2012).

En el hijo sin padre hay una eterna nostalgia por una relación con ese padre que no tuvo. Es como una agenda inconclusa que persigue de diferentes maneras, según haya sido la ausencia paterna (Polasek, 2012).

Las ausencias reales del padre van a repercutir directamente también en la madre quien se verá obligada a ejercer la función paterna, no siempre con el mayor de los éxitos. Una madre recargada de roles, resentida, angustiada, deprimida y con sentimientos de soledad por la separación de la pareja no está en las mejores condiciones para sustituir al padre en su función y presentará dificultades para no incurrir en conductas fomentadoras de fusionalidad, de sobreprotección y de erotización hacia sus hijos (Arvelo, 2003).

Los hijos e hijas de un padre que les garantiza seguridad, está presente y se relaciona con ellos con sensibilidad implica en el futuro para ellos menores problemas de conducta y emocionales. Estos chicos y chicas sabrán manejar mejor las relaciones con sus coetáneos, tendrán más iniciativa, autoestima y mejores relaciones de pareja de adultos.

Los niños y niñas que sí tienen padre enfrentan menos problemas de comportamiento, obtienen mejores resultados académicos y tienen una mejor posición económica en el futuro (Brotherson & White, 2005).

Desde luego que la sola presencia del padre no es garantía de un adecuado ejercicio de la función paterna. Asimismo, aunque la ausencia del padre no necesariamente genera siempre desequilibrios psicológicos importantes, no es menos cierto que es un factor de peso en el desarrollo de la personalidad de niños o adolescente.

Por ejemplo hoy se sabe que un niño con más de una figura de apego, es decir con más de una persona que lo cuida y le hace sentir querible, es un niño que crece con una base más sólida para enfrentar la vida (Morales, SF).

Esto es muy importante subrayarlo ya que las investigaciones acerca de la homoparentalidad arrojan información reconfortante con respecto al sano desarrollo del niño o niña en múltiples aspectos. Asimismo, en las parejas del mismo género lo más frecuente es que uno/a de los dos ejerza un rol más maternal y el/la otro/a un rol más paternal. En el desarrollo psico-emocinal de un niño o niña, esto produce resultados similares a aquellos de una pareja heterosexual.

Un estudio realizado en Chile (Errecart, Stoulman & Villagra, 1989) indica que la disponibilidad del padre, más que su ausencia o presencia, es lo que determina que se constituya en un adecuado modelo de identificación para su hijo. Las alteraciones de la identidad sexual en hijos de padre ausente no se manifestaron en comportamientos afeminados: estos niños se observaron masculinos e incluso sobrecompensan estos rasgos. Las autoras sostienen que la ausencia paterna temprana va más allá́ de lo comportamental.

En este estudio los niños de padre ausente presentaron relaciones interpersonales alteradas por la presencia de simbiosis y dependencia -especialmente de la madre- con sentimientos de amenaza de pérdida hacia el objeto amado, angustia de separación y poca confianza básica. Todo ello genera un enfrentamiento con el mundo cargado de ambivalencias, muy agresivo por una parte, pero a la vez con un fuerte sentimiento de inferioridad y minusvalía. En cuanto a la autoimagen, las autoras encontraron en los niños de padre ausente una imagen de sí mismo de carácter parcial y ambivalente, así́ como una fuerte tendencia a presentar sentimientos de inferioridad, minusvalía e indefensión y un mundo interno cargado de objetos negativos y hostiles (ibíd.).

Una paternidad activa y responsable es una gran inversión para la vida, especialmente la de los hijos.

El padre hoy en día ni es el único proveedor económico de la familia, ni puede y debe dejar de ser un proveedor afectivo. Y que pueda desarrollar este rol depende en gran medida de su pareja. La vinculación y la atención del hombre son importantes en las vidas tanto de las mujeres como de los niños (ONU, 2011)

Es necesario recuperar el significado de la autoridad paterna.

Paradójicamente, pese a su evidente importancia, la necesidad de promover una paternidad responsable no figura entre las prioridades de las políticas sociales en nuestro país. Pero esto está cambiando. Por política interna, hoy las empresas sí pueden conceder algunos días económicos, un permiso o una licencia con o sin goce de sueldo, con el objeto de que sean quienes tengan la responsabilidad de llevar a cabo los trabajos domésticos y colaborar en el cuidado de su hijo recién nacido durante ese lapso, sin ningún problema (Rivera Romero, 2012).

Nunca es demasiado tarde para sanar la relación con un padre. Tampoco lo es para intentar reconstruir una relación con los hijos. 

Lo que ya no se puede es revertir una mala elección de pareja, que no puede ser concebida sólo en términos de mis propios deseos, expectativas y satisfacciones presentes. Una elección de pareja consciente y responsable implica que si decido tener hijos con él o ella, se vuelve fundamental observarle, recoger información, analizarla, ver hacia su pasado -personal y familiar- e indagar en su futuro. Esto permitirá tener a mi alcance elementos para predecir si podrá ser un buen padre o una buena madre, y si podremos compartir una paternidad independientemente de cómo nos vaya como pareja.

Mi deseo es que, al finalizar esta lectura, seamos muchas más las mujeres que permitan, promuevan e incluyan activamente a sus hombres en un ejercicio libre de la paternidad. Y que sean muchos más los hombres que exigen y hacen valer su derecho con sus parejas.

Porque si el hombre pierde, perdemos todos (Calvo, 2014).

REFERENCIAS

Calvo, Maria (2014). Padres destronados. Córdoba: El toro mítico.

Aray, Julio (1992). Momentos psicoanalíticos. Caracas: Monte Ávila.

Arvelo, Leslie (2000). Algunas consideraciones sobre la Función Paterna y la Identidad Psicológica en Venezuela. Rev. Identidad y Alteridades: 10, 17-29.

Maldonado-Durán, M. & Lartigue, T. (2008). La importancia de los trastornos emocionales y conductuales en la etapa perinatal. Perinatología y Reproducción Humana: 22, 1. 3-4.

Draper, P. & Harpending, H. (1982). Father Absence and Reproductive Strategy: An Evolutionary Perspective. Journal of Antropology Research: 38, 3. Disponible en: http://digitalcommons.unl.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1037&context=anthropologyfacpub

Maldonado-Durán, M. & Lecannelier, F. (2008) El padre en la etapa perinatal. Perinatología y Reproducción Humana, 22: 145-154.

Chouhy, Ricardo (2000). Función paterna y familia monoparental: ¿cuál es el costo de prescindir del padre? Psicología y Psicopedagogía – Publicación virtual de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la Universidad del Salvador: 1, 2. Disponible en: http://www.redsistemica.com.ar/chouhy.htm

Morales, F. (SF). La importancia del padre en la crianza de hijos e hijas. Disponible en: http://www.crececontigo.gob.cl/columnas-%E2%80%93-expertos-dicen/la-importancia-del-padre-en-la-crianza-de-hijos-e-hijas/

ONU (2011) Men in families and Family Policy in Changing World. Disponible en: un.org/esa/socdev/family/docs/men-in-families.pdf

Pérez, O. (2012) La ausencia paterna: Un círculo vicioso generacional. Disponible en: http://voces.huffingtonpost.com/2012/04/28/ausencia-padre-hogar_n_1461766.html

Polasek, D. (2012). El rol del padre en la formación de los lazos afectivos. Disponible en: http://www.iniciativat.com/noticias1/54-familia/1527-el-rol-del-padre-en-la-formacion-de-los-lazos-afectivos.html

Arvelo, Leslie (2003). Función paterna, pautas de crianza y desarrollo psicológico en adolescentes: implicaciones psicoeducativas. Rev. Acción pedagógica: 12, 1; 20-30.

Brotherson, S.E. & White, J.M. (editores) (2006) Why Fathers Count: The Importance of Fathers and Their Involvement with Children. Minneapolis, MN: Men’s Studies Press.

Errecart D., Stoulman J. & Villagra Y. (1989). Efectos de la ausencia paterna temprana en la identidad sexual del niño varón. Univ. Chile.

Rivera Romero, E. (2012). La importancia de la paternidad en la nueva reforma laboral. Disponible en: http://mexico.cnn.com/opinion/2012/09/18/opinion-la-importancia-de-la-paternidad-en-la-nueva-reforma-laboral

 

Comentarios a esta nota

  • Antonio Zamora comentó:

    Felicidades por el articulo, soy terapeuta familiar y psicologo forense.
    ¿me puedes compartir las referencias que citas en el articulo? No las encuentro en la pagina.
    gracias de antemano y éxito
    Antonio Zamora, México


    • Francesca comentó:

      Estimado Antonio, te agradezco haberte tomado el tiempo de comentarme tu opinión con respecto al artículo. Encontrarás las referencias completas a la brevedad y al final del artículo como es debido. Un saludo cordial!


  • Jorge Fernández de Lara Peralta comentó:

    Muy interesante el artículo, soy un padre interesado en el bien estar de mi hijo y del futuro de mi país, estoy convencido que los problemas sociales nacen en el seno familiar. Dónde leer más acerca de éste tema?
    Saludos
    Jorge Fernández de Lara Peralta. Tampico, Tamps.


    • Francesca comentó:

      Buenos días Jorge, le agradezco sus comentarios y el haberse tomado el tiempo de escribir. Me encanta que esté interesado tan profundamente en el bienestar de sus hijos. Deme unos días para juntarle algunos títulos bibliográficos asequibles en México. Un saludo cordial


    • Francesca comentó:

      Estimado Jorge, además de la bibliografía de mi artículo, que puede leer al final del mismo, le adjunto más referencias. Espero le sea de utilidad! Saludos cordiales.

      Tsabary, Shefali. Padres conscientes. Ed. Toro mítico

      De la misma editorial en español:
      http://www.todostuslibros.com/busquedas/?keyword=padres

      Sobre paternidad activa, disponibles en internet, varias guías, incluyendo la de Unicef:

      http://BIT.LY/1KGZCD4
      http://BIT.LY/1QUAGZA
      http://BIT.LY/1KGZHGL
      http://BIT.LY/1FFV04X

      En Amazon Kindle: Thomas Gordon. P.E.T. Padres Eficaz y Técnicamente Preparados

      Websites en inglés:

      http://www.fatherhood.gov/ – Efforts by the national government to promote successful fatherhood experiences and help the community.

      http://nces.ed.gov/pubs98/fathers/intro.asp – From the National Center for Education Statistics this site allows the educator to grasp a lot of different concepts relating tofathers. Thisprovidesanampleamountof information that is organized well and allows the reader to access information that is vital towards education.

      http://www.4fathers.org/ – The Illinois Fatherhood Initiative is the country’s first state-wide non-profit fatherhood organization whose goal is to
promote responsible fathering.


  • Psicologo Psycario comentó:

    Excelente artículo, quisiera saber mas del tema, si puedes subir las referencias y sugerir otras lecturas semejantes al tema. Saludos


    • Francesca comentó:

      Hola Josué, ya están las referencias al final del artículo. Gracias por tus comentarios !


    • Francesca comentó:

      Las referencias bibliográficas completas se encuentran al final del artículo.


  • Jocelyn Orizaga comentó:

    Francesca excelente artículo para retomar en psicoterapia!! Felicidades


    • Francesca comentó:

      Qué linda Jocelyn! Gracias por tomarte el tiempo de escribir 🙂


  • superYUYIN comentó:

    Hola, soy Trabajadora social y crecí sin un padre al menos en mi caso cada que el regresaba a nuestras vidas era para ocasionar problemas con demandas, a su hija, y ex pareja. Teniendo ya otra familia que procurar. Nunca se hizo responsable desde la más tierna infancia y dejó a mi madre e hijas en la calle cuando se separaron. Aquí el niño fue él dado que no supo hacer las diferencias entre su esposa e hijas. Mi área de especialidad es el género y la infancia no marca destino, tengo amigos que han llegado a ser grandes hombres, mujeres y profesionistas con ayuda de sus madres. Me gustaría que por favor compartieras tus fuentes para poder consultarlas. Creo también que hay de clase de mujeres y hombres. Sí santificando a ninguno de los dos y satanizando al otro. Hay padres solteros que se encargan de sus hijos cuando la mujer se marcha.


    • Francesca comentó:

      Hola SuperYUYIN, gracias por tomarte el tiempo de compartir tu experiencia y por recalcar la importancia de tener padres responsables y presentes. Ya puedes leer las referencias biográficas al final del artículo. Muchas gracias por tus comentarios! Saludos cordiales


  • superYUYIN comentó:

    Y una pregunta más que pasa cuando el padre o madre abusa sexualmente o viola a sus hijas e hijos.


    • Francesca comentó:

      Podrías especificar más tu pregunta de favor? Saludos


  • guillermo comentó:

    FELICIDADES EN VERDAD, BUEN ARTICULO Y ES MENESTER ESTAR CLAVANDO EN CADA MOMENTO ESTE TIPO DE CULTURA, ENTIENDO QUE AVECES LA MARGINACION O LA FALTA DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN RESTRINGEN LA DIFUSIÓN DE ESTAS IDEAS, PERO EN MI MUY PARTICULAR PERSONA YO TUVE EL MEJOR EJEMPLO DE MIS PADRES (INDICO QUE ELLOS SON DE PUEBLO, CAMPESINOS), PERO NUNCA SE CERRARON CON NOSOTROS SUS HIJOS, TAMBIÉN ENTIENDO Y ENTENDÍ POR LA ÉPOCA QUE LA EDUCACIÓN EN ESOS ENTONCES ERA MAS ÁSPERA PERO EN VERDAD NADA QUE RECLAMAR A MIS PROGENITORES, HAY UN ASPECTO MUY IMPORTANTE QUE EN ELLOS VI ….NUNCA Y NUNCA LOS VI PELEARSE ENFRENTE DE NOSOTROS SUS HIJOS……EN FIN FELICIDADES POR TU APORTACIÓN MUY BUENA Y OJALA QUE MUCHA GENTE SE DEDIQUE A LEER MAS BUENOS ARTÍCULOS COMO ESTOS….
    AGREGO: ENTENDAMOS QUE EL HOMBRE MUJER TENEMOS INFINIDAD DE CARACTERES Y DE TAL FORMA ASI VEMOS LAS COSAS DESDE UN ANGULO DIFERENTE POR ESO HAY QUE ESTAR ABIERTO A TODO TIPO DE COMENTARIOS.


    • Francesca comentó:

      Muchas gracias Guillermo por tus comentarios y por tomarte el tiempo de compartir tu experiencia. Espero tus padres sepan cuánto los valoras! Saludos cordiales


  • Sandra alcantara comentó:

    Excelente artículo, las características y actitudes en el desarrollo de una vida en pareja pueden ser muy complejas pero también pueden ser muy complicadas, sin pensar que aveces actuamos por sentimentalismo y emociones que adoptamos como nuestras sin ver los sentimientos de nuestros hijos, y así decidimos por ellos, y lejos de ayudar o de salir” según adelante” , involucramos o perjudicados a nuestros hijos con roles que solo el padre puede llevar acabo o forzando una ausencia con sobre protección maternal. Que tremendo esta este artículo Felicidades.


    • Francesca comentó:

      Gracias a ti Sandra por tus comentarios y por tomarte el tiempo de escribir! Saludos


  • Carolina comentó:

    muchas gracias por este artículo es muy claro, hace mucho estaba buscando esta información y como influye en nuestro desarrollo, en verdad muchas gracias.


    • Francesca comentó:

      Hola Carolina, muchas gracias a ti por tus comentarios y por haberte tomado el tiempo de escribir. Un saludo cordial!


  • Ulises Dumont comentó:

    No creo que sea fundamental la presencia del padre, si necesaria , yo crecí sin padre pero mi madre jamas hablo mal de el , es mas bien el hecho de que las mujeres se sienten victimas y crean una mala figura paterna


    • Francesca comentó:

      Hola Ulises, te agradezco tu opinión. Qué bueno que tuviste una madre inteligente que no generó en ti una imagen paterna negativa. Saludos cordiales


  • Celestino Brunet Carranza comentó:

    Apreciada Doctora, soy médico y mi hogar está conformado por mi esposa de 37 años, nuestro niño de 4 años y yo de 75. Nuestra relación es armónica y sana, nos respetamos los roles y creo que el niño está creciendo en un ambiente hogareño muy sano. Sin embargo, el entorno social es francamente matriarcal. Dada mi edad, tengo una preocupación. Aunque gozo de excelente salud, ¿en caso de que yo falleciera siendo mi niño todavía pequeño, hasta qué punto la huella positiva que yo podría haber dejado en él podría ser suficiente para que no sufriera todas las consecuencias del síndrome del padre ausente?


    • Francesca comentó:

      Estimado Dr Celestino, le agradezco sinceramente la confianza de compartirme por este medio su experiencia familiar. La pregunta que pone me parece compleja y a la vez el reflejo de una preocupación muy real.
      Intentaré contestarle invitándole a considerar dos aspectos.
      Usted es un padre presente en la vida de su hijo y esto quedará como una huella psicológica, afectiva y de vinculación con su hijo independientemente de que Usted llegue a faltar en un futuro próximo.
      Por otro lado y aún ante una dinámica preponderantemente matriarcal, quisiera invitarle a confiar en la armonía de su hogar, en el respeto que ponen en práctica todos los días, y en su esposa. En caso de que Usted llegue a faltar, no dudo que ella se encargará de mantener vivo su recuerdo y fuerte su imagen paterna en su pequeño. Ésta última puede incluso fortalecerse aún más ante la pérdida.
      En pocas palabras, le invito a confiar en la familia que tiene y que ha logrado construir junto con su mujer, y confíe en Usted mismo. Todo lo que su pequeño está recibiendo de Ustedes, nadie se lo podrá quitar.
      Le envío un abrazo afectuoso


  • Karla comentó:

    Creo que el titulo debería ser “Porque es importante tener un BUEN papá, mamá”.
    Ya que no el argumento que haces en tu artículo no es que la madre o el rol de madre sea menos importante que la de el padre sino que sí la madre llegara a faltar es más fácil encontrar quién substituya este rol. Correcto?
    Con respecto al rol del padre, te aplaudo por enfocar nuestra atención en las consecuencias que su ausencia podría tener. Pero no será clave, no tanto que el padre esté presente o ausente, sino que el padre sea una fuente de roles positivos en la familia? O sea un buen padre. Porque de qué sirve la presencia de un padre con diversas fallas? (Violencia, adicciones etc) En este punto crédito tu argumento que la mujer debe analizar la pareja antes de hacerlo el padre de sus hijos, pero que pasa sí ese error ya se cometió? Cómo remediarlo? Una cosa más, creo que el hombre seguro de sí mismo y con las virtudes que un buen hombre debería tener no sería víctima del “destrono” por parte de la madre. En otras palabras sería el mismo quien de de valor y respeto de acuerdo a sus acciones y no por lo que la madre diga o deje de decir de el. Obvió qué el apoyo de la pareja es importante en el desarrollo y ejercí miento del rol de padres, pero esto es necesario de ambos lados. Tanto de la madre hacia el padre como del padre hacia la madre.

    (Español no es mi primera lengua, espero comunique mis opiniones claramente)


    • Francesca comentó:

      Estimada Karla, me da mucho gusto que este artículo te haya suscitado tantas reflexiones y cuestionamientos! Escribes muy bien en español, espero yo haberte comprendido -tampoco es mi primer idioma 😉
      El título que me sugieres “Porque es importante tener un BUEN papá, mamá” me inspira ahondar en las consecuencias de una paternidad positiva, y creo que sería un buen tema para otro artículo complementario al actual.
      Aunque mencioné este punto, tal y como lo hice con el argumento materno, mi foco de atención en este escrito fueron las consecuencias negativas de no contar con un papá/figura paterna, ya sea presente o positivo.
      No estoy segura si entendí este punto: “En otras palabras sería el mismo quien de de valor y respeto de acuerdo a sus acciones y no por lo que la madre diga o deje de decir de el”. Pero con respecto a cómo remediar a una mala elección de pareja -si ésta es tu pregunta- sabes, no creo precisamente en “remediar”como tal. Creo en trascender y seguir adelante.
      En mi experiencia, por ejemplo, he visto a madres capaces de construir y mantener una imagen positiva del padre de sus hijos aunque en la realidad -sus acciones y vinculaciones- no lo fueron. Estas mismas madres optaron por dejar que los hijos, creciendo, se dieran cuenta por sí mismos de la realidad, permitiéndoles desarrollarse con una imagen paterna positiva. No sé si lo podríamos considerar una “mentira”, pero los resultados que he presenciado han sido en general positivos para los hijos.
      Esto te lo planteo como un ejemplo, no como una solución.
      Creo que admitir una mala elección de pareja y platicarlo con los hijos también es una alternativa deseable, especialmente si se quiere construir una relación basada en el respeto y la comunicación mutua.
      Te envío un salud afectuoso!


  • Nadia comentó:

    Creo que es muy importante que los padres ejerzan una paternidad responsable y activa, donde escuchen a sus hijos e hijas y donde ellos mismos tengan un desarrollo personal y emocional.
    Es irresponsable creer que sólo con la imagen de PADRE se hará la diferencia en la educación de hijos, hijas.


    • Francesca comentó:

      Hola Nadia, te agradezco haberte tomado el tiempo de compartir tu comentario. Yo también creo que ser papá y mamá, idealmente, implica acciones responsables y mucha comunicación! Te envío un saludo cordial


  • Denisse A comentó:

    Me gustó mucho el artículo, es algo que sin ninguna referencia bibliográfica mi esposo y yo veníamos platicando desde hace un tiempo. Te agradezco mucho que te tomes la molestia de compartirlo de forma tan amplia y además con referencias; las cuales buscaré para conocer más sobre el tema.


    • Francesca comentó:

      Hola Denisse, te agradezco mucho tu lindo comentario! Ojalá te interesen las referencias y si gustas, le respondí a un lector incluyendo más material bibliográfico acerca de paternidad activa. Te mando un saludo muy cordial


  • Memows comentó:

    Excelente articulo me agrado mucho y tienes muchas razón en lo que comentas, gracias por compartirlo, cuando uno es papa a veces no sabe el poder que tiene sobre la vida de su pequeño lo bueno o lo malo que puede terminar siendo cada acto, cada palabra, o cada abrazo y beso.


    • Francesca comentó:

      Hola Memo, muchas gracias por tomarte el tiempo de escribir y por tus comentarios. Comparte tus opiniones y el artículo con más papás conscientes como tú! Saludos cordiales


  • Octavio Montoya comentó:

    ¡Excelente artículo!
    Muchas gracias, Francesca. Me ha servido de mucho.
    Saludos


    • Francesca comentó:

      Gracias a ti Octavio! Me encantaría saber más de esa ayuda que consideras te dio el artículo. Saludos cordiales


  • Muy padre | La nodriza de las hadas y el rey carmesí comentó:

    […] una especie de sincronicidad entre mi amiga y yo, cayó en mis manos este articulo, que se titula ¿Por qué es más importante tener papá que mamá?” escrito tambien por algun psicologo sudamericano a juzgar por las expresiones castellanas […]


  • AUVI comentó:

    Excelente artículo como padre confirmo mucho de lo que se comenta y como psic. me ayuda a apoyar a otros en algunos aspectos que se relacionan con el tratamiento

    MUCHAS GRACIAS


    • Francesca comentó:

      Estimado colega, gracias a Usted por su comentario. Me da mucho gusto que el artículo le ayude a ayudar! Saludos cordiales


  • René Luengas comentó:

    Un placer leerte Dra. Gracias.


  • Kya comentó:

    No estoy de acuerdo, el hecho de que las madres decidan hacerse cargo de sus hijos no es un problema, si esta sociedad está padeciendo todo lo que dices en tu estudio es culpa del mismo hombre, cómodamente dicen: no me dejan no hago?, tengo algunos amigos hombres que asumen su rol de padre muy bien saben criar a sus hijos con buena actitud y manera, y han peleado por serlo en el caso de los solteros y negociado bien en el de los casados, lo cual significa que si pueden, pero no quieren, nunca será más importante un hombre que una mujer es lo que no entienden, nadie sustituye a una madre de ninguna forrma por mas mujeres dispuestas que haya y lo digo con conocimiento de causa, guerras, hambres y formas de gobierno las hacen hombres que eligen hombres y enseñan que la mujer solo sirve para criar hijos, aquí la cuestión es: “los niños necesitan a ambos padres por igual ” por lo que debemos criar niños para ser adultos humanos antes que padres.


    • Francesca comentó:

      Hola Kya, te agradezco haberte tomado el tiempo de compartir tus opiniones. Si le querrás dedicar una segunda lectura al artículo, verás que no dice nada en contra de las madres que se hacen cargo de sus hijos, ni de que las mamás son poco importantes y tampoco se habla de sustitutos. Estoy de acuerdo contigo: los niños se benefician de tener a ambos padres, siempre y cuando estos ejerzan sus roles de manera activa y responsable. Un saludo afectuoso


  • Jonas comentó:

    Creo que es muy subjetivo lo de no tener mama o papa y muy simplista al aseverar como en el ejemplo de que se tienen muchas madres y pocos padres yo hasta donde recuerde ninguna tia se preocupaba por mi ya sea consanguinea o politica creo que todo se desarrolla de acuerdo al entorno en el que vive uno y la familia que a uno le toca


    • Francesca comentó:

      Hola Jonás, te agradezco haberte tomado el tiempo de escribir tu opinión. Saludos cordiales


  • Miguel angel comentó:

    Hola, soy psicólogo inclinado más al área clínica y estoy de acuerdo con todo lo que dices; es fundamental que el padre se le permita funcionar en el desarrollo de niño, ya que por presencia, el niño crecerá cono fundamentos más centralistas de saber que es lo que desea en la vida. Simplemente por la dirección que otorga. Soy padre de un pequeñito y me siento también muy comprometido con el desarrollo de mi hijo, deseo y haré lo mejor para él, para que su presente sea de experiencias que lo hagan crecer de manera segura y libremente. Muchas gracias … saludos


    • Francesca comentó:

      Gracias a ti Miguel Ángel por compartir tus lindos comentarios y experiencia personal. Tu pequeño será un hombre más pleno y seguro por tenerte como padre! Un saludo afectuoso


  • Juan comentó:

    Excelente artículo!! Soy padre de un niño al que no se me permite ver o acercarme a el, y en poco tiempo mi hijo será un caso más de alienación parental. Luchar por mis derechos, es tarea que puede llevar toda una vida, en las leyes es muy bonito ver que los hombres podemos tener la custodia de nuestros hijos o por lo menos ejercer nuestro de derecho de verlos y compartir con ellos. La realidad es otra, y muy triste y lamentable, ya que en mas del 80% de casos como este, el padre o la madre alejada de sus hijos, nunca puede verlos, ya que el que custodia se vale de mentiras para no permitir que el otro se acerque. Y LA LEY SE REMITE A SENTARSE Y ESPERAR. Además que consideró que mi hijo no es un automóvil o una propiedad para estar peleándolo como tal. Ojalá que todas las personas puedan darse cuenta que un hijo es una bendición y no un objeto para castigar a otro o sentirse vencedor al término de una relación de pareja.


    • Francesca comentó:

      Muchas gracias Juan por sus comentarios y por compartir su experiencia. Tiene la razón cuando dice que un hijo no es un objeto y la ley debería proteger a los menores también de ser utilizados como tales. Le deseo buena suerte en este difícil camino de la custodia.


  • CYNTHIA ANZURES KIELMAN comentó:

    Me parece muy relevante todo lo que en este artículo se considera. Creo que se ha hablado mucho más de la madre y su relación con el o la hija y hasta la caracterología está basada mucho más en el vínculo materno que en el materno. Creo definitivamente que si los hombres asumen su rol afectivo en la educación de sus hijos y las esposas lo propician y auspician, el mundo será un lugar mucho más seguro para vivir y no sólo para las mujeres que padecen de violencia intrafamiliar, sino para los mismos hombres que estarán desarrollando, cada vez más y mejor, su fundamental papel en el crecimiento sano de sus hijos y de su manera de vincularse con el mundo.


    • Francesca comentó:

      Estimada Cynthia, agradezco mucho haberte tomado el tiempo de compartir tu comentario tan profundo y asertivo. Estoy muy de acuerdo con tu perspectiva con respecto a la relación entre presencia paterna y menor violencia, incluso me parece un buen tema para una tesis! Ojalá alguien se anime. Espero seguir contando con tus lecturas y comentarios, saludos afectuosos


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