LOS NIÑOS Y LOS GADGETS: UNA RELACIÓN FORZADA

“El cerebro de nuestros hijos necesita que les enseñemos a saborear la vida, no a consumirla”. Dr. Álvaro Bilbao


Tiempo estimado de lectura: 10 minutes

Queridos lectores, el tema de este texto es por demás actual y -por alguna extraña razón- controversial: los niños pequeños y su relación con los celulares y tablets.

Las nuevas tecnologías sin duda facilitan nuestra vida adulta, en lo profesional y en lo social, y representan diversos beneficios para la sociedad.

Pero sería muy ingenuo pensar que estos beneficios aplican de la misma manera para los niños.

Muchos adultos se apoyan en la teoría que al utilizar ciertas páginas o aplicaciones especialmente diseñadas para ellos, los niños aprenden muchas cosas. Pero no nos confundamos. Una cosa es utilizar estas tecnologías como soporte educativo para niños escolares en determinados horarios, con tiempos limitados y con fines específicos. Y otra cosa muy distinta es tener a un niño pequeño sentado en el sofá o en el restaurante con un celular o tablet en las manos.

Hay también quienes piensan que los niños, al mostrar curiosidad y al pedir utilizar los celulares y tabletas de los padres, significa que hay que dárselos. Aclaremos este punto: los niños sienten curiosidad por todo lo que nosotros manipulamos. Esto se debe a que tienen desarrolladas unas neuronas llamadas espejo que hacen que busquen imitar nuestras conductas. ¿Lo han notado? Por ende si nos ven todo el tiempo manipulando un celular, ¡obvio, querrán manipularlo ellos también! Pero lo mismo pasa cuando estamos utilizando comida, libros, ropa y cualquier otra cosa.

Comencemos pues con plantear algunas realidades acerca de los niños pequeños y las nuevas tecnologías.

Los niños requieren atención

No podemos pensar que lograr que un niño de 2, 3 o 6 años se quede sentado, inmóvil y callado durante una hora o más, signifique que lo estamos cuidando bien o que está haciendo algo útil para él o ella. Ya sea con celular, tablet o la tele del coche.

Por supuesto que ¡todos necesitamos descansar de nuestros hijos de vez en cuando! Nadie está cuestionando esta exigencia. Sin embargo sí son cuestionables las opciones que elegimos para tomarnos nuestros descansos.

Más adelante les compartiré cómo podemos tomarnos unas “pausas parentales” sin dejar de ver por nuestros niños y su bien, que es siempre y por encima de todo lo más importante.

¿Manipular un celular o tablet es aprendizaje?

Muchos padres y abuelos se sorprenden de lo fácil que los niños pequeños aprenden a utilizar los celulares y tablets. Pues les comparto un secreto… ¡Cualquier persona, de cualquier edad, que nunca ha tocado un gadget en su vida lo puede lograr! Así que no se admiren demasiado: se llama proceso deductivo simple.

Y les diré más. Lo último que necesitan aprender los niños es mover un dedo en una pantalla, y deducir que si tocan con ese dedo algún punto de la pantalla los lleva a otra ventana. Este no es un verdadero aprendizaje, ni es lo que ellos necesitan.

Pero entonces ¿cuáles son LAS VERDADERAS NECESIDADES de los niños pequeños …y no tan pequeños?

Si observamos a nuestros hijos en un entorno cotidiano, ya sea en casa o al aire libre, sin nuevas tecnologías a disposición, resulta muy sencillo entender cuáles son sus verdaderas demandas.

  • Los niños necesitan interactuar con otras personas, adultos y niños. En una palabra ¡socializar! En cualquier situación: en el parque, a la hora de la comida, en la escuela…
  • Los niños necesitan practicar y expandir su imaginación y creatividad, primordialmente hasta los 6 años.
  • Los niños necesitan caminar, tocar, manipular, correr, buscar, meterse a la boca cosas… es así como aprenden muchas cosas. Esto es especialmente importante hasta los 2 años, ya que su cuerpo es su principal medio de aprendizaje. Se llama etapa sensorio-motora e impedir o limitar este despliegue de capacidades puede ser fatal para su inteligencia, seguridad en sí mismos e iniciativa.
  • ¡Aburrirse! Sí, los niños necesitan aburrirse. Porque la vida es eso también y porque es gracias al aburrimiento que se hace espacio a la imaginación, a la creatividad, y se trabaja la tolerancia a la frustración.

Somos nosotros quienes tenemos dificultades con nuestro propio aburrimiento y lo proyectamos en ellos. ¿De qué manera? Cuando vemos a nuestro hijo o hija aburridos, nos sentimos ansiosos y buscamos algo para darles, un juguete o algo así, para sacarlos de una vez de ese aburrimiento.

¿Alguna vez han intentado no hacer nada y observar cómo ellos lidian con el aburrimiento?

Por otro lado hay que decir que cuando los niños se aburren, o se cansan, o simplemente no están a gusto, lo expresan. Y parte de su lenguaje son las rabietas. O, como dicen algunos papás, “se portan mal”.

Todos los niños hacen rabietas, gritan, avientan cosas y expresan su malestar en formas que no nos gusta. ¡Es normal! Get over it.

Hay que lidiar con ello, o sobrevivir a ello, como quieran verlo. Es decir, no se enganchen demasiado y aprendan a convivir con estas formas de expresarse de sus pequeños.

Lo que no se vale es querer apagarles el switch y quitárnoslos de encima dándoles un celular, una tablet o la tele del coche.

Porque la manera en la que lidiamos con sus rabietas es aprendizaje para ellos,  y se llama educación emocional.

¿De qué manera entonces influye el uso de celulares, tablets y la tele del coche en el desarrollo de los niños?

  • Reduce su capacidad de tener autocontrol. Estar mirando cosas en Internet o en una pantallla continuamente hace que el niño esté constantemente estimulado y tiene menos oportunidad de ejercer autocontrol, porque todo el control lo lleva el aparato. Otro efecto es que los estímulos a los que están expuestos son generalmente muy intenso y rápidos, más que los de la vida real. Por ende el niño comienza a perder el interés por cosas que son un poco más lentas o menos intensas, como la maestra, el pizarrón, un libro o jugar en la calle con los amigos.

Imagínenese a un adolescente o un adulto con poco o nulo autocontrol.

¿Ya lo visualizaron? #MiRey #MiReina y demás personajes de la sociedad moderna.

Parece una paradoja pero no lo es: el tenerlos sobreestimulados los hace pasivos. Y no hay nada más triste que un niño pasivo, apagado, sin vitalidad porque está frente a una pantalla.

El uso excesivo de las nuevas tecnologías además:

  • Disminuye su capacidad de concentración en una misma actividad, así como el rendimiento escolar.
  • Facilita el aislamiento, la enajenación y la pérdida de interés en los demás.
  • Conlleva atrasos o problemas en el desarrollo del lenguaje.
  • Incrementa las rabietas y los berrinches, ya que se les está acostumbrando a las gratificaciones inmediatas, y así comienzan a exigir dichas gratificaciones en más aspectos de su vida.
  • Incrementa la agresividad y las reacciones impulsivas.
  • Los niños que manifiestan particular obsesión por los equipos celulares y las tablets suelen tener estados de tensión o ansiedad si se les aleja de estos aparatos.
  • Aumenta las dificultades para aprender.
  • Conlleva problemas físicos: dolor de espalda y encorvamiento, fatiga ocular e incluso miopía, trastornos del sueño, obesidad,
  • Favorece el acceso a contenidos inapropiados.
  • Implica un peligro importante cuando se comparten datos personales.
  • Entorpece la comunicación y la convivencia familiar.

Además, a nivel cerebral tener un aparato que genera calor alrededor del campo electromagnético de nuestro cuerpo, y en lo particular cerca de la cabeza, puede implicar la muerte de células y tejidos celulares.

Además el cráneo de los niños no es suficientemente grueso, su sistema nervioso no está totalmente desarrollado y la radiación penetra con más fuerza. Un estudio realizado en Holanda mostró que el uso de los Smartphones puede afectar funciones cerebrales, y una investigación europea indica que la radiación puede causar daños al ADN.

Pero ¡que no cunda el pánico!

Aquí les comparto algunas opciones para cambiar la relación que tienen sus niños con las nuevas tecnologías.

De acuerdo con varias asociaciones de pediatría a nivel mundial, incluyendo la Sociedad Americana de Pediatría y la Clínica Mayo, LOS NIÑOS NO DEBERÍAN ESTAR EN CONTACTO CON CELULARES O TABLETS EN NINGÚN MOMENTO HASTA LOS 3 AÑOS.

¿Les parece difícil? No lo es. Basta con quererlo y aprender a decir no más seguido. Los profesionales –psicólogos y psioterapeutas- estamos también para apoyar a los padres de familia con estrategias efectivas de modificación conductal.

La última vez que una persona acudió a consulta conmigo para que la orientara a lograr ciertos cambios en el comportamiento de su hija de 2 años 4 meses, incluyendo el uso del celular, se sorprendió al observar cómo su hija respondía positivamente en tan poco tiempo. Con las nuevas pautas de convivencia y límites que establecimos juntas, su pequeña, quien veía el celular todos los días varias veces al día mientras tomaba su mamila de leche, llegó a pedir el celular una sola vez en dos semanas.

Por supuesto que no podemos pretender mantenerlos alejados de los gadgets si nosotros estamos todo el tiempo pegados a ellos. No podemos pedirles que hagan algo que a nosotros mismos nos cuesta trabajo.

Desintoxicarnos del uso del celular, tablet y tele, y sobre todo ponernos límites para utilizarlos simplificará el cometido. En suma, desconectarnos del mundo virtual para conectar con nuestos niños en el mundo real. Y simplemente estar con ellos.

  • A partir de los 4 años en adelante, SIEMPRE establecer tiempos cortos para su uso y procurar no dejarlos solos cuando los utilizan.

La Sociedad Canadiense de Pediatría sugiere como máximo 20 minutos al día de los 4 a los 6 años, media hora entre los 6 y los 8 años, una hora hasta los 12 años.

  • Jamás condicionar el uso del celular o de tablet como premio o regalo.
  • Nunca permitan su uso en el cuarto o cama por la noche, ya que afecta el ciclo del sueño -acorta los tiempos de descanso profundo que es el sueño reparador.

Y NO permitan su uso en ninguna situación de convivencia familiar. ¡Incluyendo los viajes en coche!

Pueden establecer que la única excepción sea para tomar algunas fotos. Y desde luego, las pueden ver todos posteriormente, con el fin de recordar y platicar del evento.

  • Cuando reciben llamadas, si tienen que hablar los niños, que utilicen audífonos o manos libres, para limitar el efecto del calor y las radiaciones.
  • Más grandecitos, es fundamental enseñarles a no compartir datos con extraños, no descargar apps sin el permiso de los padres, siempre apagar el celular en clase, nunca utilizarlo cuando se come con la familia, y otras reglas importantes.

Para que el niño se lo tome en serio se puede escribir el decálogo de uso y firmarlo, como un pacto o contrato. Desde luego, especificando las consecuencias de su incumplimiento ¡también para los adultos!

Cuanto menor es el nuevo usuario, mayor supervisión necesitará del uso que hace de los gadgets.

En el caso de los más pequeños, los padres pueden instalar programas que filtren el acceso a webs y contenido inapropiado o peligroso, así como que faciliten el control parental.

Y entonces ¿cómo le hacemos para sobrevivir a nuestros hijos sin utilizar gadgets? 😉

  • Es importante que los niños tengan horarios definidos para sus actividades. De esta manera, al dormirse todos los días a una misma hora, ustedes tendrán espacio para descansar y convivir como pareja.
  • Organicen tiempos de juegos con otros niños de la misma edad. De esta manera se podrán turnar con otros papás de confianza para que cuiden de sus niños mientras ustedes reposan, y otro día les tocará a ustedes cuidar de sus hijos y sus respectivos amiguitos.
  • Pidan a sus familiares y personas cercanas que los cuiden un rato cuando ustedes necesiten una pausa.

Estos son solamente algunos de muchos tips que existen para lograr una pausa sana de sus niños.

Finalmente, quisiera compartirles uns reflexiones.

Una parte fundamental del ejercicio de la paternidad y maternidad es estar con nuestros pequeños, dejándonos maravillar por sus sonrisas, ocurrencias y creatividad y aprendiendo los unos de los otros. ¡No es necesario inventarnos grandes actividades o juegos geniales!

Les comparto algo personal: cada vez que entro a un restaurante, cruzo los dedos esperando NUNCA ver a un niño o niña con un aparato en las manos. ¿Cómo lograrlo?

Si van a salir a comer con sus niños y desean que sea un momento de convivencia agradable, primero vean por las necesidades de sus hijos.

  • Hagan que sus niños jueguen, bailen, corran o anden en bici ANTES de llegar al lugar. Así tendrán menos energía física y podrán quedarse sentados y tranquilos más tiempo.
  • Estando sentados, involucren a su niño en la conversación! Jueguen a “veo no veo”, adivinen los platillos que pasan, hablen de sus gustos de comida… Hagan eso que hacen con las demás personas: simplemente conversen.
  • Lleven consigo juegos que puedan utilizar sus niños en la mesa: colores, juegos de mesa, carritos…

Los niños son personas con las cuales es muy fácil estar. Pero, como cualquier persona, tienen sus momentos y dificultades. Es parte de la vida para ellos también.

El uso inoportuno o excesivo de celulares, tablets y televisión apaga su vitalidad e imaginación. Toménlo en cuenta.

Consideren que sus niños tienen a su disposición una sola niñez, y nosotros contamos con esa única oportunidad para compartirla con ellos. ¡El tiempo pasa muy rápido!

Muchas gracias y hasta la próxima.

***

 

Para informarse más:

  • elcerebrodelniño.com – Blog del neuropsicólogo y psicoterapeuta Álvaro Bilbao.
  • 10 motivos para prohibir los smartphone a niños menores de 12 años – http://ow.ly/fWU7309U0tz
  • Echeburúa, E. y Requesens, A. (2012). Adicción a las redes sociales y nuevas tecnologías en niños y adolescentes – Guía para educadores. Madrid: Ed. Pirámide. Disponible en: http://ow.ly/5amO309TZMe

 

Comentarios a esta nota

  • Carlos Hernandez comentó:

    Excelente tema para que los padres reflexionen sobre el uso de esos aparatos por parte de sus niños y el peligro que significa para su desarrollo fisico y mental… Felicitaciones…..


Responder a Carlos Hernandez Cancelar respuesta